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viernes, 27 de enero de 2017

PIE DIABETICO




El pie diabético, según el Consenso Internacional sobre Pie Diabético, es una infección, ulceración o destrucción de los tejidos profundos relacionados con alteraciones neurológicas y distintos grados de enfermedad vascular periférica en las extremidades inferiores que afecta a pacientes con diabetes mellitus que no ha sido o no está siendo correctamente tratada. Por tanto, no debe ocurrir a efectos generales en pacientes cuya diabetes esté siendo controlada adecuadamente dentro de una relativa normalidad. La amputaciòn de la extremidad inferior del afectado es reconocida como un elemento importante en el padecimiento y también está vinculada a la inestabilidad postural en personas de edad avanzada con diabetes.

Complicaciones neuropáticas

Cuando se dice que el pie diabético tiene una "base etiopatogénica neuropática" se hace referencia a que la causa primaria que hace que se llegue a padecer un pie diabético está en el daño progresivo que la diabetes produce sobre los nervios, lo que se conoce como neuropatía. Los nervios están encargados de informar sobre los diferentes estímulos (nervios sensitivos) y de controlar a los músculos (nervios efectores). En los diabéticos, la afectación de los nervios hace que se pierda la sensibilidad, especialmente la sensibilidad dolorosa y térmica, y que los músculos se atrofien, favoreciendo la aparición de deformidades en el pie, ya que los músculos se insertan en los huesos, los movilizan y dan estabilidad a la estructura ósea.
Si una persona pierde la sensibilidad en el pie implica que si se produce una herida, un roce excesivo, una hiperpresión de un punto determinado o una exposición excesiva a fuentes de calor o frío, no las sienta. Ya que el dolor es un mecanismo defensivo del organismo que incita a tomar medidas que protejan de factores agresivos, los diabéticos pueden sufrir heridas y no darse cuenta. Además, la pérdida de control muscular favorece la aparición de deformidades y provocar roces, cambios en la distribución de los apoyos del pie durante la marcha y predisponer a determinados puntos del pie a agresiones que, de no ser atacadas a tiempo, pueden resultar fatales.

Complicaciones vasculares

La isquemia, o sufrimiento tisular derivado de la insuficiencia arterial, es frecuente en los diabéticos, como consecuencia del daño que sufren los vasos sanguíneos a causa de la enfermedad. Las arterias tienen la función de aportar nutrientes y oxígeno a las células para que éstas funcionen correctamente. El pie es una zona de riego comprometido por su distancia al corazón y si a esto sumamos el daño que sufren los vasos sanguíneos, podemos imaginar que la circulación arterial del pie se vea ampliamente disminuida. Con ello se producen importantes trastornos tróficos, es decir, de la "alimentación de los tejidos", incluyendo debilidad de la piel, sequedad y otras alteraciones de las uñas, el vello.
Además, la insuficiencia arterial no solo provoca un sufrimiento de las células y de los tejidos que las componen, sino que además implica que la respuesta inflamatoria, que también depende del flujo circulatorio, se vea disminuida. Las arterias son responsables de llevar los materiales necesarios para que un tejido se regenere, de modo que si se forma una herida, ésta difícilmente cicatrizará. A través de las arterias, los medicamentos alcanzan las distintas partes del organismo, así que si un paciente diabético sufre una infección en el pie y el riego circulatorio está disminuido, el éxito del tratamiento farmacológico sistémico (por vía oral principalmente) se reduce potencialmente porque el medicamento llega con mucha dificultad a la zona en la que tiene que actuar, si bien debe instaurarse aún asumiendo el riesgo de que no sea eficaz. Por otro lado, el tratamiento local, es decir, sobre la misma herida, resulta fundamental aunque por desgracia, dadas las dificultades añadidas, no siempre sea suficiente.

Complicaciones de las úlceras

Las úlceras requieren todos los cuidados podológicos y médicos que estén al alcance del paciente, ya que no sólo no se resuelven espontáneamente, sino que tienden a agravarse, llegando en muchos casos a gangrenarse, lo que obliga a ejecutar amputaciones parciales o incluso totales de las zonas afectadas. Se estima que las complicaciones derivadas de la diabetes son la principal causa de amputación no traumática en el mundo. La suma de falta de riego sanguíneo con la acumulación de toxinas derivadas del metabolismo infeccioso pueden facilitar la aparición de fenómenos necróticos; dicho de otro modo, pueden provocar que determinadas zonas de tejido mueran. Si ese tejido muerto no es eliminado correctamente puede provocar la liberación de toxinas en sangre que acaben por ocasionar una gangrena del miembro. La gangrena es subsidiaria de un único tratamiento posible: la amputación o la muerte (si es que alcanza el sistema circulatorio a niveles superiores).

Abordaje

La alta incidencia de la diabetes, considerada por muchos como la auténtica epidemia del siglo XXI, exige que las autoridades sanitarias centren sus esfuerzos en combatir esta enfermedad y tratar precozmente todas las complicaciones derivadas de ella, incluyendo por supuesto al pie diabético. Sin duda, un enfoque multidisciplinar, que incluya la participación de diferentes profesionales del ámbito sanitario, es con toda probabilidad la mejor forma de detectar y atajar a tiempo estas complicaciones y evitar que se produzcan.
En la primera valoración de una lesión en el pie de un diabético se debe realizar una valoración de la circulación arterial pues en caso de que ésta esté afectada se debe intentar la revascularización lo antes posible. A continuación y en el mismo momento, es imprescindible valorar la situación clínica del paciente y detectar cuantos padecimientos o circunstancias coinciden y pueden ser coadyuvantes para una mala evolución de las lesiones, y por último, el cuidado local , que no puede separarse de lo anterior, pues un cuidado esmerado de la lesión no tendrá ningún resultado mientras no consigamos corregir cuantas circunstancias intervengan en el caso.

Determinación del grado de riesgo en las lesiones del pie diabético

El interés básico de disponer de una clasificación clínica de los estadios en que cursa el Pie Diabético responde a la conveniencia de articular los protocolos terapéuticos adecuados a la necesidad de establecer su valor predictivo en cuanto a la cicatrización de la úlcera. La clasificación de Wagner (Meggitt/Wagner), valora 3 parámetros: la profundidad de la úlcera, el grado de infección y el grado de necrosis.
  • Grado 0: No hay lesión, Pie de riesgo.
  • Grado 1: Úlcera superficial que compromete todo el espesor de la piel pero no tejidos subyacentes.
  • Grado 2: Úlcera profunda, penetrando hasta ligamentos y músculos pero no compromete el hueso o la formación de abscesos.
  • Grado 3: Úlcera profunda con celulitis o formación de abscesos, casi siempre con osteomielitis.
  • Grado 4: Gangrena localizada.
  • Grado 5: Gangrena de todo el pie.-
  • Tratamiento

    El tratamiento local, según el grado de ulceración en la escala de Wagner es:
    Grado Tratamiento
    0 El pie está en riesgo y no existe lesión. La actitud terapéutica es de índole preventiva.
    1 El procedimiento terapéutico va direccionado a disminuir la presión sobre el área ulcerada. Generalmente no se presenta una infección.
    2 La infección está presente, por lo que es necesario obtener muestras para cultivo. Debe realizarse una desbridación, curación tópica y utilizar antibióticos y coadyuvantes. Dentro de los coadyuvantes más efectivos, novedosos y de fácil aplicación son los productos a base de iones de plata.
    3 Se caracteriza por la existencia de una infección profunda, con formación de abscesos, a menudo de osteítis. La intervención quirúrgica es una posibilidad.
    4 Los pacientes afectados requieren hospitalización urgente y valoración del componente isquémico, que en esta fase suele estar sumamente afectado. En términos generales, se procede a cirugía revascularizadora, para evitar la amputación, o conseguir que esta pueda realizarse a un nivel distal de la extremidad.

    Se requiere amputación ya que la vida del paciente está en riesgo.

    Prevención

    La prevención de úlceras es básica para un paciente con diabetes, ya que de ésta depende el evitar futuras complicaciones; para ello se deben de llevar ciertas medidas y evaluaciones como lo son:
    1.- Inspección del estado de la piel y de las uñas (hiperqueratosis, maceraciones, paranoquia, uñas fúngicas).
    2.- Exploración de la sensibilidad mediante mono-filamento.
    3.- Exploración de signos y síntomas de neuropatía autonómica (sequedad, menos sudoración) y motora (debilidad y atrofias musculares) que origina "dedos en garra" y ausencia de reflejos tendinosos.
    4.- Exploración vascular mediante el índice tobillo-braquial, palpación de pulsos, temperatura. Síntomas de arteriopatía.
    5.- Valoración de deformidades del pie y puntos de hiperpresión (dedos en garra o martillo, hallux valgus, cabeza metatarsianas prominentes, pie charcot.
    6.- Recomendar al paciente que limite el uso directo de talco a la piel del pie, ya que éste ocasiona mayor sequedad.
    7.- Utilizar humectantes en crema o aceites, como vaselinas o aceite de almendras, para mantener una buena hidratación y evitar grietas.
    También es importante que el personal de salud capacite a los pacientes sobre las acciones de autocuidado, tales como la revisión frecuente del pie, pliegues interdigitales y el uso de un calzado adecuado.

              UN ABRAZO















lunes, 2 de enero de 2017

DIABETES

"ESTA INFORMACIÓN DEBERÍAMOS DE TENERLA EN CUENTA TODOS, Y LOS QUE YA LA PADECEN MANTENERSE EN FORMA Y LLEVAR UNA VIDA SALUDABLE, SE PUEDE Y SE DEBE HACER..."

 

Descripción general

Si acaba de descubrir que tiene diabetes, es probable que tenga muchas preguntas y que se sienta un poco inseguro. Pero usted no está solo. La diabetes afecta a 23.6 millones de personas en los Estados Unidos. La mayoría de estas personas llevan vidas plenas y saludables. Una de las mejores cosas que puede hacer por usted es aprender todo lo que pueda sobre la diabetes. Este artículo le informará algunos de los puntos básicos de la diabetes.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad que se produce cuando el cuerpo de una persona no produce una cantidad suficiente de la hormona insulina o no puede usarla en forma adecuada. Hay 2 tipos de diabetes. La diabetes tipo 1 se produce cuando el páncreas del cuerpo no produce insulina. La diabetes tipo 2 se produce cuando el páncreas no produce suficiente cantidad de insulina o las células del cuerpo ignoran la insulina. Entre el 90% y el 95% de las personas a quienes se ha diagnosticado diabetes tienen diabetes tipo 2.

¿Qué es la diabetes tipo 1?

La diabetes tipo 1 también se llama diabetes insulinodependiente. A veces, se llama diabetes juvenil porque, por lo general, se descubre en los niños y en los adolescentes. Sin embargo, los adultos también pueden tenerla.

¿Qué es la diabetes tipo 2?

La diabetes tipo 2 se produce cuando el cuerpo no produce suficiente cantidad de insulina o las células del cuerpo ignoran la insulina.

¿Pueden los niños tener diabetes tipo 2?

Sí. En el pasado, los médicos pensaban que solo los adultos tenían riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Sin embargo, está comenzando a diagnosticarse la enfermedad a una cantidad creciente de niños en los Estados Unidos. Los médicos piensan que este aumento se debe principalmente a que hay más niños con sobrepeso u obesidad y a que los niños realizan menos actividad física.

¿Qué es la prediabetes?

La prediabetes se produce cuando los niveles de azúcar en la sangre son más altos de lo que deberían ser, pero no tan altos como para que su médico determine que usted tiene diabetes. La prediabetes se está volviendo más común en los Estados Unidos. Aumenta rápidamente el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
 La buena noticia es que usted puede tomar medidas para evitar o demorar la aparición de la verdadera diabetes tipo 2 realizando cambios en el estilo de vida, como seguir una dieta saludable, alcanzar y mantener un peso saludable y hacer ejercicio en forma regular.

¿Puedo vivir una vida normal si tengo diabetes?

Sí, puede vivir una vida normal. Puede permanecer saludable si toma las precauciones necesarias para controlar la diabetes.
Este panfleto fue elaborado por la American Academy of Family Physicians (La Academia Estadounidense de Médicos de Familia), con la colaboración de la American Diabetes Association (Asociación Estadounidense para la Diabetes).
Esta información fue desarrollada como parte de un programa educativo que se hizo posible con el apoyo de un fondo educativo no restringido donado por LifeScan, Inc., fabricantes de los medidores de glucosa en sangre OneTouch.

Síntomas

martes, 27 de diciembre de 2016

PARA DIABETICOS

                        La Mejor Dieta para la Diabetes

 

Una dieta  y un estilo de vida saludable pueden mantener controlada la diabetes y restablecer el equilibrio interno del organismo.
La Mejor Dieta para la Diabetes
Aunque no se sabe muy bien cuáles son las causas de la diabetes, tanto la medicina convencional como la integrativa u holística están de acuerdo en señalar que la dieta y los hábitos alimenticios son uno de los principales desencadenantes de esta enfermedad que causa estragos en el mundo moderno. El tratamiento natural de la diabetes incluye una dieta y unos hábitos de vida saludables que han de llevarse de manera estricta para frenar o reducir los efectos de esta enfermedad y así conseguir, sobre todo, tomar el menor número posible de tratamientos químicos.

Unos consejos para empezar

Antes de enseñarte cómo elaborar una dieta específica para la diabetes o la hipoglucemia y mostrarte unos ejemplos concretos, te ofrecemos una serie de datos generales para que tengas en cuenta qué alimentos debes incluir y cuáles debes evitar para frenar los efectos de la diabetes y para restablecer el equilibrio fisiológico del organismo:
  • Dieta mediterranea

    Según un estudio publicado en la revista Diabetología, la dieta mediterranea previene e incluso mejora los estados de diabetes. La dieta mediterránea se caracteriza por la ingesta abundante de cereales integrales, legumbres y verduras frescas de temporada, la escasez de proteínas de origen animal y el aporte frecuente de ácidos grasos esencilaes a través del aceite de oliva, semillas, pescado azul, etc. Es decir, la base de una alimentación equilibrada y saludable.
  • Evitar la leche

    Según un estudio publicado en Diabetes, la Asociación de Lucha Contra la Diabetes en Estados Unidos asegura que los niños con un hermano diabético que toman medio litro de leche al día tienen cinco veces más probabilidades de desarrollar diabetes que aquellos que no la toman.

    • Evitar el trigo

      Puesto que tanto la leche de vaca como el trigo están involucrados en procesos inflamatorios alérgicos relacionados con la diabetes, es necesario que destierres para siempre el trigo. Sí, esto es complicado (puesto que el trigo está presente en infinidad de productos que consumimos cada día), pero no imposible ni desagradable. te aseguramos que, si lees en detalle el artículo junto con la información adicional que vamos a sugerirte, encontrarás alternativas muy apetitosas).
    • Evitar el exceso de proteínas animales

      Intentar reducir al máximo las ingestas de carne, pescado (excepto azul) y lácteos. Por el contrario, conviene consumir grasas vegetales no saturadas como el aceite de oliva virgen extra, frutos secos como las almendras o las nueces y semillas de sésamo, lino, etc.
    • Evitar los alimentos procesados

      Todos los alimentos procesados, es decir, los que vienen empaquetados, envasados, enlatados, etc., han sufrido unos procesos de elaboración que conllevan altas temperaturas. Estos productos son muy oxidantes y las grasas oxidadas pueden ejercer un efecto indeseable en el comportamiento de las células ante la insulina.
    • Reducir la ingesta de azúcares simples

      Evidentemente se recomienda no comer dulces, chucherías, helados o cualquier producto procesado de bollería industrial. También debe limitarse al mínimo la ingesta de azúcar, miel y fruta.
    • Aumentar el consumo de azúcares compuestos de absorción lenta

      Esto es, cereales y legumbres (hidratos de carbono) de absorción lenta que el hígado puede almacenar y distribuir cuando es necesario. Procura que estos productos sean integrales, ecológicos y ricos en fibra. Ten en cuenta que, según las corrientes más modernas de nutrición, los cereales más recomendados (deberíamos ceñirnos solo a estos si queremos verdaderos resultados) son el* arroz integral* y el trigo sarraceno (que en realidad no es trigo, sino otra especie), ya que el resto han sufrido transformaciones genéticas a lo largo de los años y nuestras enzimas no están preparadas para metabolizarlos bien (creando así disfunciones metabólicas).
    • Evitar el café, el alcohol y el tabaco

      Cualquiera de ellos incrementa la disfunción metabólica del organismo (estimulan de manera irregular las funciones del hígado, del páncreas y de la gestión de la glucosa).

      • Evitar por completo las bebidas industriales

        Un estudio de la facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard demostró que las mujeres que toman uno o dos refrescos al día tienen un 80% más de posibilidades de contraer diabetes del tipo 2 que las que no toman refrescos.
      • Evitar los sustitutos del azúcar y los productos light industriales

        Los sustitutos del azúcar (como el aspartamo) o los productos light que se venden como más saludables, son auténticas bombas químicas cuyos efectos negativos en la salud están ampliamente demostrados por numerosos estudios científicos. La industria nos presenta determinadas grasas vegetales como si fueran más saludables que la grasa animal, y efectivamente, cuando está sin procesar sí lo es. Pero si esa grasa vegetal ha sido sometida a tratamientos como la hidrogenación, su efecto negativo se multiplica. No consumas margarina ni productos procesados llenos de ingredientes químicos.

        Cómo elaborar una dieta definitiva para diabéticos

        Bien, ahora llega el asunto trascendente: cómo elaborar una dieta verdaderamente eficaz. En numerosos medios de información encontrarás consejos como los que acabamos de darte, pero te estaríamos engañando si te dijéramos que simplemente siguiendo esos consejos el cuerpo se regenera solo. Lo cierto es que elaborar una dieta personalizada y comprometerse con unos cambios saludables es un asunto complejo.
        Conseguir o no resultados solo depende de ti, de las ganas que tengas de recuperar la salud y del compromiso que estés dispuesto o dispuesta a asumir. El primer paso y más importante es, antes de nada, recopilar mucha información. Para poder sanar el organismo, es necesario conocerlo primero. No hace falta hacer la carrera de medicina, pero sí leer abundantemente sobre ciertos aspectos esenciales que te ayudarán a comprender el por qué de cada decisión.
        Evidentemente en este artículo no podemos hablarte de todo ello ya que lo dilataríamos hasta el infinito, pero sí te mostramos el camino. Mira este articulo<DALE CLICK AQUÍ>

                          UN ABRAZO