¿Qué es una úlcera del pie diabético?
La úlcera del pie diabético es una llaga o herida abierta
que en general se produce en la planta del pie en
aproximadamente el 15 por ciento de los pacientes con
diabetes. Un seis por ciento de los diabéticos que presentan
una úlcera en el pie, deben ser hospitalizados debido a una
infección u otra complicación relacionada con la úlcera.
La diabetes es la principal causa de amputaciones no
traumáticas de extremidades inferiores en los Estados Unidos,
y aproximadamente entre un 14 y un 24 por ciento de los
pacientes con diabetes que tienen una úlcera en el pie sufren
una amputación. No obstante, las investigaciones han
demostrado que es posible evitar la aparición de una úlcera
en el pie.
¿Quién puede tener una úlcera del pie diabético?
Qualquier persona que tenga diabetes puede tener una
úlcera en el pie. Los nativoamericanos, los afroamericanos,
los hispanos y los ancianos tienen mayor probabilidad de
tener úlceras. Las personas que usan insulina, como los
pacientes que sufren de nefropatía diabética, retinopatía
diabética o cardiopatía diabética, tienen un mayor riesgo de
tener una úlcera en el pie. El sobrepeso y el consumo de
alcohol y tabaco también inciden en la aparición de úlceras
en el pie.
¿Cómo se forman las úlceras del pie diabético?
Las úlceras se forman debido a una combinación de
factores, como la falta de sensibilidad en el pie, la mala
circulación, deformaciones en el pie, irritación (a causa de
fricción o presión) y traumatismos, así como también el
tiempo que lleva padeciendo diabetes. Los pacientes que hace
muchos años tienen diabetes pueden sufrir una neuropatía, la
disminución o pérdida total de la sensibilidad en los pies
como consecuencia de un daño nervioso provocado por la
hiperglucemia (altas concentraciones de glucosa sanguínea) a
lo largo de los años. El daño nervioso a menudo se produce
sin dolor y de esa manera el problema puede pasar
desapercibido. El podólogo puede examinar sus pies en busca
de neuropatía con una herramienta simple e indolora conocida
como monofilamento.
Una enfermedad vascular puede complicar una úlcera en el
pie, al disminuir la capacidad de cicatrización del organismo
y aumentar el riesgo de infección. La hiperglucemia puede
disminuir la capacidad del organismo para defenderse de una
posible infección e incluso retrasar la cicatrización.
¿Qué valor tiene tratar una úlcera del pie diabético?
En cuanto note una úlcera, busque atención podológica de
inmediato. Las úlceras en los pies de pacientes con diabetes
se deben tratar por varias razones tales como, reducir el
riesgo de infección y amputación, mejorar la funcionalidad y
la calidad de vida y reducir el costo de la atención
médica.
¿Cómo se debe tratar una úlcera del pie diabético?
El principal objetivo del tratamiento de las úlceras en el
pie es lograr la cicatrización tan pronto como sea posible.
Cuanto más rápida sea la cicatrización, menor será la
probabilidad de infección.
Existen varios factores clave en el tratamiento adecuado
de una úlcera del pie diabético.
- Evitar la infección.
- Quitar presión a la zona, lo que se conoce como
“descarga.”
- Retirar piel y tejido de los dedos, lo que se conoce
como “desbridamiento”.
- Colocar medicamentos o apósitos a la úlcera.
- Controlar la glucemia (concentración sanguínea de
glucosa) y otros problemas de salud.
No todas las úlceras se infectan; sin embargo si su
podólogo le diagnostica una infección, será necesario un
programa de tratamiento con antibióticos, el cuidado de la
herida y probablemente la hospitalización.
Varios factores importantes permiten evitar que una úlcera
se infecte:
- Controlar estrictamente la glucemia.
- Mantener la úlcera limpia y vendada.
- Limpiar la herida diariamente y usar un apósito o
vendaje en la herida.
- No caminar descalzo.
Para una cicatrización óptima, se deben “descargar” las
úlceras, en particular las de las plantas de los pies. Se
debe pedir a los pacientes que usen calzado especial, un
aparato ortopédico, escayolas especializadas, o una silla de
ruedas o muletas. Estos dispositivos reducirán la presión y
la irritación en la zona de la úlcera, acelerando el proceso
de cicatrización.
La ciencia del cuidado de las heridas ha progresado mucho
en los últimos 10 años. Hoy en día se sabe que el antiguo
concepto de “dejemos que entre el aire” es perjudicial para
la cicatrización. Sabemos que las heridas y las úlceras
cicatrizan más rápido y con menor riesgo de infección si se
las mantiene tapadas y húmedas. No se recomienda el uso de
betadina concentrada (antiséptico y odóforo), de agua
oxigenada ni de baños de inmersión puesto que puede causar
complicaciones.
El tratamiento adecuado de las heridas comprende el uso de
apósitos y la aplicación tópica de medicamentos. Estos
medicamentos abarcan desde la solución salina hasta productos
de punta como factores de crecimiento, apósitos para úlceras
y sustitutos de la piel, que han probado ser muy eficaces en
la cicatrización de úlceras.
Para que una herida cicatrice debe haber una circulación
sanguínea adecuada en la zona ulcerada. El podólogo puede
determinar el nivel de circulación con pruebas no
invasivas.
Control de la glucemia
El control estricto de la glucemia es de suma importancia
durante el tratamiento de una úlcera del pie diabético.
Trabajar junto con un médico de medicina general o un
endocrinólogo para poder lograrlo favorecerá la cicatrización
y reducirá el riesgo de que surjan complicaciones.
Alternativas quirúrgicas
La mayoría de las úlceras de pie no infectadas no se
tratan quirúrgicamente; no obstante, cuando los tratamientos
fallan, la cirugía puede resultar adecuada. Entre los
ejemplos de atención quirúrgica para quitar presión a la zona
afectada se incluyen el raspado o extirpación de hueso(s) y
la corrección de diversas deformaciones, como dedos en
martillo, juanetes, o “protuberancias” óseas.plicaciones.
Factores de cicatrización
El tiempo de cicatrización depende de una serie de
factores, como el tamaño y la ubicación de la herida, la
presión ejercida sobre ésta al caminar o estar de pie, la
inflamación, la circulación, la glucemia, el cuidado de la
herida y lo que se le está aplicando. La cicatrización se
puede producir en semanas o necesitar de varios meses.
¿Cómo se puede prevenir la aparición de una úlcera en el
pie?
En primer lugar, la mejor manera de tratar una úlcera del
pie diabético es evitar que se forme. Una de las
recomendaciones es consultar a un podólogo periódicamente. El
podólogo podrá determinar si usted tiene un riesgo alto de
aparición de una úlcera en el pie y plantear estrategias
preventivas.
Usted tiene un riesgo alto si:
- sufre una neuropatía,
- tiene mala circulación,
- tiene una deformación en el pie (es decir un juanete o
el dedo en martillo),
- usa zapatos inadecuados,
- no tiene su glucemia controlada.
Reducir los factores de riesgo como fumar, tomar bebidas
alcohólicas, tener hipercolesterolemia (altos niveles de
colesterol) e hiperglucemia son medidas importantes para
evitar y tratar la úlcera del pie diabético. Usar medias y
zapatos adecuados colaborará mucho a reducir los riesgos. Su
podólogo lo podrá orientar en la elección de zapatos
adecuados.
Es fundamental que aprenda a controlar sus pies para que
note el problema lo antes posible. Examine sus pies todos los
días—especialmente la planta y entre los dedos—en busca de
cortes, moretones, grietas, ampollas, enrojecimiento,
úlceras, y cualquier signo fuera de lo normal. Cada vez que
visite a su médico, quítese los zapatos y las medias para que
pueda examinarle los pies. Debe informar al podólogo de
cualquier problema que descubra lo antes posible, no importa
lo “insignificante” que le parezca.
La clave para una buena cicatrización de la herida es la
atención podológica periódica para asegurar la “excelencia en
la calidad” de la atención en:
- reducción de la glucemia
- desbridamiento adecuado de las heridas
- tratamiento de cualquier infección
- reducción de la fricción y la presión
- restablecimiento del flujo sanguíneo adecuado
El viejo adagio, “más vale prevenir que lamentar” se
aplica más que nunca cuando se trata de prevenir una úlcera
del pie diabético.
Hay un medicamento de venta libre que en mi caso personal me dio resultado excelente,después de probar todos los tratamientos en el hospital sin lograr una mejoría comencé a buscar y di con este medicamento (no dare el nombre comercial) pero si les dejo su composición, el que quiera el nombre: mandarme un e-mail y con gusto te dare el nombre.
Su componente activo:Ácido α-Lipoico; Agentes de carga: celulosa microcristalina, fosfato de
calcio; Antiaglomerantes: talco, dióxido de silicio, ácido esteárico,
estearato de magnesio, carboximetilcelulosa sódica; Hidrocloruro de
L-Arginina; L-Metionina; Vitamina E (acetato de D-alfa tocoferilo de
aceite de soja, almidón de maíz); D-Pantotenato cálcico; Vitamina B6
(mezcla de mono y diglicéridos de ácidos grasos, piridoxina
clorhidrato); Vitamina B2 (mezcla de mono y diglicéridos de ácidos
grasos, riboflavina, almidón de maíz); Vitamina B1 (mezcla de mono y
diglicéridos de ácidos grasos, mononitrato de tiamina); Agentes de
recubrimiento: goma laca; Selenito de sodio.
PROPIEDADES
El Ácido α-Lipoico es un potente antioxidante, conocido también por su
actividad como coenzima del metabolismo celular, que a la vez que
restablece otros antioxidantes, como la Vitamina E, la Vitamina C y el
glutatión, interviene y promueve importantes ciclos metabólicos, como la
producción de ATP. En aquellos tejidos que se encuentran sometidos a
una isquemia prolongada (por causa de alteraciones vasculares
periféricas de diferente etiología, entre otras), los radicales libres
son considerados como uno de los factores más dañinos para su integridad
y funcionalidad. Por su capacidad antioxidante, el Ácido α-Lipoico
contrarresta y reduce las consecuencias de los radicales libres,
protegiendo a las células endoteliales del daño oxidativo, mejorando así
la función vascular en el tejido cutáneo y nervioso. El Ácido α-lipoico
aporta un entorno favorable para la curación de lesiones ulcerosas y a
la vez, actúa en la recuperación estructural y funcional del nervio,
favoreciendo así el correcto funcionamiento del sistema nervioso.La
L-Arginina es un aminoácido semiesencial, sustrato en la síntesis de
proteínas y precursor de otros metabolitos celulares importantes, como
el óxido nítrico (potente vasodilatador), la L-Prolina (sustrato para la
síntesis de colágeno) y las poliaminas, que estimulan la proliferación
celular. La L-Arginina juega un papel importante en el proceso de
curación de heridas, al aumentar el flujo sanguíneo, potenciar la
síntesis de colágeno y estimular la secreción de importantes metabolitos
que aceleran la cicatrización. Su aporte como complemento es esencial
para mejorar el proceso de cicatrización en personas diabéticas, al ser
el único sustrato fisiológico para la síntesis de óxido nítrico que, en
este colectivo, se encuentra disminuido. La L-Metionina es un aminoácido
azufrado esencial, con propiedad antioxidante e importante para el
correcto funcionamiento del metabolismo y crecimiento celular.La
Vitamina E es un antioxidante que actúa neutralizando la acción de los
radicales libres, evitando así las lesiones por isquemia, e
interviniendo en la regeneración de tejidos.El Complejo Vitamínico B
(Ácido Pantoténico, Tiamina, Riboflavina, y Piridoxina) contribuye en la
maduración del colágeno e interviene en el metabolismo de los
carbohidratos, grasas y proteínas, así como en el transporte de oxígeno y
en la asimilación de los nutrientes por parte de las células
nerviosas.El Selenio es un constituyente esencial de numerosos enzimas
con función antioxidante.
Es un complemento
alimenticio que, mediante la acción sinérgica de sus componentes, aporta
nutrientes específicos para favorecer la cicatrización de las úlceras
cutáneas, además de promover, por su potente acción antioxidante, un
entorno favorable para su curación. Asimismo
, gracias a la actividad de sus componentes, favorece el restablecimiento del correcto funcionamiento del sistema nervioso.
UN ABRAZO